La Policía no pudo coger al infractor, quien conducía un BMW, hasta que este llegó a Valladolid
La carretera A-62 entre Tordesillas y Valladolid se convirtió este fin de semana en una secuencia de las películas de ‘Fast and Furious’, pues durante la madrugada del sábado, un conductor que pilotaba un BMW fue detectado por un radar móvil circulando a 212 kilómetros por hora. La imposibilidad de alcanzar al infractor hizo que la Guardia Civil avisara a la Policía Municipal de Valladolid para que estos se encargaran de interceptar al vehículo en su huida hacia la capital.
Y es que debido a las altas velocidades que alcanzó el conductor, fue imposible para la Guardia Civil alcanzar al vehículo, razón por la cual comunicaron a la Policía Municipal de la capital la matrícula y modelo del coche para que estos le dieran caza en Valladolid.
Acto seguido, los agentes municipales llevaron a cabo un gran despliegue policial en las entradas de Valladolid, y tras 30 kilómetros de huida, alcanzaron en una de ellas al sospechoso, comunicándole en ese momento lo sucedido y trasladando el vehículo hasta las dependencias de la Guardia Civil.
Según establece el Código Penal en su artículo 379, superar en 60 kilómetros hora la velocidad permitida en vía urbana, o en 80 kilómetros hora en vía interurbana, está castigado con una pena de prisión de tres a seis meses, una multa de seis a doce meses o con trabajos en beneficio de la comunidad durante un periodo de uno a tres meses, así como la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores entre uno y hasta cuatro años.





