La obra, ubicada en uno de los extremos superiores de la fuente, representa tres figuras de ganado vacuno en diferentes posiciones y elaboradas en piedra y hierro
Lolo Sancho lo ha vuelto a hacer. El escultor tordesillano ha vuelto a sorprender con su ingenio y creatividad con un nuevo trabajo que busca ser un homenaje a la ganadería, las personas que se dedican a este sector y a la historia de Tordesillas. Y para lograrlo ha elaborado una pieza única que ha ubicado en el mirador de La Vaquera, lugar en el que antiguamente se llevaban a cabo las transacciones de ganado.
El espacio elegido, según ha explicado Sancho, «marcó toda una trayectoria laboral en nuestro municipio». Apunta que la zona de La Vaquera era el lugar en el que ganaderos y tratantes hacían parada para llevar a cabo sus negocios, tanto de ganado vacuno como ovino. Y aunque en la actualidad se ha convertido en un mirador con un jardín y una fuente, mantiene el nombre de La Vaquera a modo de homenaje.
Asimismo, el artista ha querido hacer su propio tributo, no solo a lo que esta localización significó para Tordesillas, sino también a todas las personas que «se dedicaron y se dedican en cuerpo y alma a la ganadería», con un matiz personal a su abuelo, tratante y criador de ganado bovino.
De esta forma, Lolo Sancho ha colocado la escultura en uno de los extremos superiores de la fuente, y en ella se representan tres figuras de ganado vacuno en diferentes posiciones y elaboradas con piedra, representando los cuerpos, y con un revestimiento metálico para el cuerpo y la cabeza.
Como apunte, el escultor afirma que su objetivo era instalar la obra antes de que comenzaran las fiestas patronales, como guiño también a este lugar «privilegiado» desde el que vecinos y visitantes disfrutan de los tradicionales encierros.





